AUTODEFENSA Tierra para quien la trabaja

EXPROPIACIÓN DE VICENTÍN PARA LA SOBERANÍA ALIMENTARIA!

Vicentin, es una de las empresas agroindustriales exportadoras más grandes de nuestro país. Su patrimonio, a lo largo de la historia, fue creciendo a un ritmo inversamente proporcional al empobrecimiento, a los desalojos en los campos y al envenenamiento por fumigación de nuestro pueblo. Durante la gestión de Macri, el apetito patológico de ganancia y lucro de los directivos de la empresa, de los directivos del Banco Nación y demás funcionarios corruptos, llevó a que la empresa tomara deudas con bancos públicos, privados y productores por más de noventa y nueve mil millones de pesos ($99.000.000.000). Sólo con el Banco Nación, la deuda fue de dieciocho mil millones de pesos. Gran pregunta, es a qué paraíso fiscal se fugó toda la deuda tomada. Sin dudas, que no fue a parar a bolsillos de los productores y cooperativas, a quienes sólo en Córdoba les quedó debiendo más de cuatro mil millones de pesos.

Como empresa agroindustrial exportadora, es una fuente generadora de divisas clave para el desarrollo de nuestro país y control del comercio exterior. Pero ¿De qué hablamos cuando decimos desarrollo? Sin duda, no hablamos de continuar desmontando el bosque nativo y ampliando la frontera sojera, desalojando y asesinando a comunidades campesinas e indígenas, rociando de químicos a poblaciones enteras, terminando con cuanta vida haya en nuestra tierra.

Para nosotrxs, desarrollo es decir dignidad. Es justicia social. Es combatir de frente a los hacedores de todo este desastre. Esta idea, requiere que el Estado disponga de herramientas para controlar el precio de los alimentos que llegan a nuestras mesas; que los recursos para la urbanización de nuestras villas y barrios, para nuestra salud y para nuestra educación provengan de los sectores que se ubican en el vértice de la pirámide; aquellxs que históricamente han saqueado a nuestro pueblo. Sin duda, es no permitir bajo ningún punto de vista que el esfuerzo, sudor y sangre que generaciones de trabajadorxs pusieron en la construcción de la estructura de la que Vicentin dispone, pase a manos del capital monopolista extranjero.

Por todos estos motivos, creemos que no solamente debe ser expropiada. Sino que para que Vicentin sea del pueblo, el dinero que genere y toda su capacidad operativa deben servir a los intereses de la mayoría. En ese sentido, todos los recursos generados deben ser directamente transferido a promover la producción agroecológica, financiar el acceso a la propiedad de la tierra para la agricultura de pequeña escala, a afianzar la infraestructura que requieren los pequeños productores de alimentos (verdaderos protagonistas en la realización de la aspiración compartida de ser un país soberano alimentariamente), a solventar el establecimiento de comunidades y colonias agrarias, urbanizar los más de 4400 barrios populares, fortalecer las políticas de cuidado, de prevención y asistencia en violencia de género, garantizar el acceso a la educación y atención médica de calidad para el conjunto de nuestro pueblo.

ALIMENTOS PARA EL PUEBLO!

POR LA SOBERANÍA ALIMENTARIA!